Las arritmias

arritmias

Las arritmias no son más que un trastorno en el ritmo normal de los latidos del corazón, y aunque hay de varios tipos, unas más peligrosas que otras, la más común se conoce como fibrilación auricular. Todas, eso sí, si son tratadas a tiempo son curables, sobre todo a través de una ablación: procedimiento que conlleva la destrucción de determinado tejido cardíaco por medio de una fuente de energía.

Aunque puede deberse a un problema congénito, en la mayoría de los casos no se sabe por qué aparece un trastorno de arritmias. Tampoco hay manera de prevenirlas, como sucede por ejemplo con las enfermedades cardiovasculares. Además se presentan de un momento a otro, sin dar ningún aviso ni tener algún antecedente. La persona, de repente, empieza a sentir palpitaciones anormales que pueden acompañarse de desmayos o mareos, entre otros síntomas igual de molestos y perturbadores, se trata simplemente de un problema eléctrico en el corazón, cuyo marcapasos natural no está funcionando como debe, pero no está asociado a un paro cardíaco o infarto, son enfermedades muy diferentes.

Para diagnosticar el tipo de arritmia que está afectando a una persona hace falta someterse a un electrocardiograma, y partir de allí, determinar el tratamiento que más le conviene al paciente.
Muchas de las arritmias se corrigen con medicamentos que funcionan muy bien, pero hay personas a las que estos les caen mal, o les producen demasiados efectos secundarios, o las arritmias se convierten en un problema crónico, y entonces entra en juego lo que se conoce como ablación, lo último en el tratamiento de arritmias a través de electricidad, lo cual se puede hacer por ultrasonido, microondas o radiofrecuencia. El procedimiento es exitoso en un cien por ciento para la mayoría de arritmias, y de hecho una sola vez es necesaria para corregir el problema. Hay quienes necesitan una segunda ablación, pero la mayoría se sana a la primera y no tiene que volver a tomar medicamentos en su vida.

En realidad el objetivo de la práctica de una ablación, a través de cualquiera de los métodos antes mencionados, es recuperar el ritmo normal del corazón. El procedimiento no se puede aplicar en todos los casos de arritmias, pero sí en una buena parte de ellas, en algunas el índice de éxito es de 100 por ciento, en otras del 80 por cierto, pero en cualquier caso siempre es más efectivo que los medicamentos. Las arritmias no pueden producir un infarto, pero el paciente sí puede entrar en lo que se conoce como falla cardíaca, sobre todo cuando se trata de arritmias ventriculares. Las llamadas auriculares no son mortales. Y aunque puede tratarse de un problema congénito, en la mayoría de pacientes estas surgen sin motivo aparente y de un día para otro. Es decir, no hay manera de prevenirlas. Eso sí, siempre que se presente un trastorno de este tipo se debe chequear la tiroides, pues cuando esta falla por alguna razón, puede producir palpitaciones.

La cirugía también es otra opción para corregir un trastorno de arritmias, se suele recurrir a ella cuando existen además otros problemas cardíacos que corregir.