Endometriosis Pélvica

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La endometriosis es una enfermedad frecuente (hay mas de 1 millón de casos sólo en Estados Unidos), que puede afectar a cualquier mujer en edad fértil, desde la primera menstruación o menarquia, hasta la menopausia, aunque algunas veces se prolonga hasta después de la menopausia. La enfermedad altera la calidad de vida de las mujeres que la padecen, sus relaciones de pareja, familiares e incluso laborales. Sus síntomas se carecterizan principalmente por lo que se conoce como las tres Ds: Dismenorrea,
dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales) y, más frecuentemente, dolor pélvico, sobre todo en el abdomen bajo, en la región lumbar y en la pelvis en sí. También puede haber hipermenorrea o sangrados menstruales muy abundantes e incluso inter-menstruales.

Para estas mujeres a la vez se vuelve dificil o imposible quedar embarazadas, y a menudo tienen trastornos intestinales, como diarrea, estreñimiento, dolor al defecar o, retortijones. Y se sienten siempre cansadas.

Lograr determinar el diagnóstico para endometriosis es difícil, de ahí que es necesario realizar una o varias pruebas, incluyendo un ultrasonido pélvico o una resonancia magnética. Puede necesitarse una Laparoscopia para revisar por dentro los órganos y visualizar cualquier tejido endometrial ectópico o fuera del útero. La Laparoscopia muestra la ubicación y la extensión de las lesiones endometriales, las cuales son biopsiadas después.

Está demostrado que las mujeres que tienen esta enfermedad tienen mayores probabilidades que otras mujeres de sufrir trastornos del sistema inmunológico en los que el cuerpo ataca sus propios tejidos (enfermedades autoinmunes) y que las mujeres con endometriosis tienen también mayores probabilidades de sufrir del síndrome de fatiga crónica y fibromialgia.

La endometriosis no tiene cura por medio de medicamentos. Sin embargo, hay muchos tratamientos, cada uno con ventajas e inconvenientes.

Para las mujeres con síntomas leves quizá no sea necesario más tratamiento que medicamentos para el dolor o analgésicos. Según los médicos, si estas desean quedar embarazadas (aunque depende de la edad y la cantidad de dolor), lo ideal es mantener una temporada de prueba (desde 6 meses hasta un año) teniendo relaciones sexuales sin protección. Si no se da el embarazo, lo más posible es que necesite mayor tratamiento.Las que no quieren tener familia, pueden someterse a un tratamiento con hormonas, lo cual es eficaz cuando los tumores son pequeños. Hay varias opciones en este sentido, incluyendo una combinación de estrógeno y progesterona, píldoras anticonceptivas, progesterona sola, y agonistas de la hormona liberadora de la gonadotropina.

Las píldoras anticonceptivas controlan el crecimiento del endometrio y a menudo disminuyen la cantidad de flujo menstrual. Estas suelen contenter dos hormonas, un progestágeno y un estrógeno.

Los agonistas GnRH (usados diariamente en nebulización nasal, o como inyección aplicada mensual o trimestralmente) evitan que el organismo produzca ciertas hormonas para prevenir la menstruación. Y sin menstruación, el crecimiento de la endometriosis se reduce o detiene. Los efectos secundarios, sin embargo, son bochornos, cansancio, insomnio, cefalea, depresión, osteoporosis y sequedad vaginal. Se recomienda la administración durante unos seis meses, después de eso, las menstruaciones se reanudan y podría darse un embarazo.

Normalmente, la cirugía es la mejor opción para las mujeres con endometriosis extensa, o que sufren fuertes dolores. Las hay mayores y menores. Con la Laparoscopia, por ejemplo, se extraen los tumores y los tejidos cicatrizados o se destruyen con calor intenso y se cierran los vasos sanguíneos sin necesidad de suturas. La idea es tratar la endometriosis sin dañar el tejido sano alrededor de ella. La recuperación es rápida.

Los últimos recursos para tratar la enfermedad son la Laparotomía, una cirugía mayor en la que se extirpa la endometriosis, y la histerectomía, en la que pueden extirparse el útero, los ovarios y las trompas de Falopio. Eso sí, someterse a los procedimientos quirúrgicos no garantiza que la enfermedad no reaparecerá o que el dolor se quitará por completo.

Es normal que la paciente con endometriosis sienta en un principio emociones como tristeza, temor, enojo, confusión o soledad, y, sobre todo, incertidumbre. Por eso es importante que reciba el apoyo de su pareja, familia y amigos y que aprenda todo lo que pueda sobre la enfermedad. A veces son útiles los grupos de apoyo durante tratamiento y será imprescindible que haga ejercicios de relajación, sobre todo en períodos de dolor agudo.