Tratamiento de la tuberculosis pulmonar

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Durante los años 50, los pacientes tuberculosos permanecían hospitalizados durante el tratamiento o al menos durante una parte del mismo, en la actualidad se acepta que la hospitalización no es necesaria y el tratamiento suele administrarse en régimen ambulatorio. El ingreso de estos pacientes puede ser necesario para evaluación diagnóstica, por efectos secundarios de la quimioterapia antimicrobiana y por complicaciones de la tuberculosis pulmonar, además de por enfermedades intercurrentes.

El tratamiento de la Tuberculosis Pulmonar se basa en combinaciones de fármacos. No todos los bacilos tuberculosos son sensibles a los mismos fármacos y la aparición de mutantes resistentes puede plantear problemas.

Para evitarlos es necesario tratar la tuberculosis con numerosos fármacos al mismo tiempo. Se recomienda al menos 6 meses de terapia, con isoniacida, rifampicina y piracinamida, estambutol, estreptomicina. En las áreas donde la resistencia a la isoniazida es baja pueden ser adecuados tres fármacos (isoniazida, rifampicina y piracinamida) como régimen inicial.

Como alternativa, pueden administrarse isoniazida y rifampicina y estambutol o estreptomicina durante 9 meses.

Los regímenes de 6 a 9 meses son igualmente eficaces, siempre que los pacientes tomen la medicación de una forma constante.

El principal determinante del éxito del tratamiento es la adhesión del paciente al régimen terapéutico. Se ha demostrado que el 25% de las personas que reciben un tratamiento para la tuberculosis pulmonar no completan el régimen recomendado en los 12 meses. Deben diseñarse medidas específicas para fomentar esta adhesión y algunos pacientes necesitarán un tratamiento bajo observación directa.

La eficacia terapéutica se establece mediante muestras mensuales de esputo, hasta que se hacen negativas. Hacia el final del tercer mes de tratamiento, el 90% de los esputos positivos se habrán convertido en negativos para tuberculosis.

En pacientes con muestras de esputo negativas antes del tratamiento, el seguimiento se centra en las radiografías de tórax y en la evaluación clínica de los síntomas.

La eficacia terapéutica depende en gran medida de la voluntad y la capacidad del paciente para tomar los medicamentos de una forma regular, según lo prescrito. La toma esporádica de la medicación se asocia con fracaso terapéutico y desarrollo de cepas de tuberculosis resistentes a los fármacos.

La resistencia de los fármacos iniciales es otro motivo de fracaso terapéutico. El personal tiende a ser mayor en los países subdesarrollados, siendo relativamente infrecuente en Estados Unidos y Canadá. Más habitual es la resistencia a la isoniazida o a la estreptomicina que a la rifampicina.

La isoniazida se recomienda también durante seis a doce meses para prevenir la tuberculosis pulmonar en grupos de individuos de alto riesgos seleccionados.

Esto incluye personas en contacto íntimo con un paciente en el que se sospecha tuberculosis pulmonar activa. (389).

Esquema de Tratamiento de la Tuberculosis:

Este tratamiento es anti-tuberculosos que está compuesto por los siguientes medicamentos: Isoniazida (H), Rifampicina (R), Piracinamida (Z), Estambutol (E) y Estreptomicina (S). La Rifampicina y la Estreptomicina deben limitarse para el tratamiento anti tuberculoso. (17)

Este esquema consta de tres fases:

Primera fase: La primera fase se aplica durante 20 días (20 dosis) de lunes a sábado.

* Estreptomicina 1 gr
* Rifampicina 300 mg
* Isoniazida 300 mg
* Piracinamida 500 mg

Segunda fase: esta fase se aplica durante 35 días (35 dosis) de lunes a sábado:

* Rifampicina 500 mg
* Isopiazida 300 mg
* Piracinamida 500 mg

Tercera fase: (fase de sostén) esta se aplica durante 35 días (35 dosis) de lunes a viernes.

* Rifampicina 300 mg
* Isoniazida 300 mg