Tratamiento para tumores benignos de mama

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El tratamiento se dirige al control sintomático y a la prevención de las complicaciones que pudieran presentarse al no tratar la lesión. Los cambios fibroquísticos no requieren generalmente ningún tratamiento, y consiguen mejorar con el tiempo.

Modificaciones del estilo de vida:

Estas medidas son implementadas, no sólo porque podrían aliviar los síntomas relacionados con el BBD, sino también debido a las ventajas relacionadas con la salud en general y el bienestar. El consumo de una dieta baja en grasa y la supresión de metilxantinas (café, te, chocolate y bebidas carbónicas) producen mejorías en un 60% de los casos y se pueden utilizar para tratar el cambio fibroquístico, particularmente si se exhibe el dolor. Aunque no se haya establecido una asociación directa definitiva, se promulga el dejar de fumar y practicar ejercicio regular. Las mujeres que experimentan necrosis grasa, deben usar un sujetador como apoyo adicional.

Medicaciones:

La BBD con etiología infecciosa, tal como un absceso o una mastitis, se trata con antibióticos; sin embargo, la duración de la terapia depende de la severidad de los síntomas y de la respuesta al tratamiento. Los pacientes requieren comúnmente por lo menos 1 semana de antibióticos orales. La opción del antibiótico depende del organismo etiológico sospechoso, generalmente cocos grampositivos. La mastitis aguda también se trata con compresas calientes. En la mastitis relacionada con la lactancia, el amamantamiento debe continuar mientras que se trata la paciente para la mastitis .

En cuanto a tratamientos farmacológicos podemos mencionar:

Diuréticos: Escasos resultados, podrían considerarse casi como placebos.

Progestágenos: Basados en la hipótesis de la insuficiencia lútea han demostrado una actividad dudosa en estudios randomizados frente a placebos. Se han aplicado :

+ Vía tópica: Pomada entre el 1 y 10% de progesterona.

+ Vía parenteral: Hidroxiprogesterona (en segunda fase del ciclo) y MPA (cada 3 meses).

+ Oral: Norestisterona, linestrenol, didrogesterona en segunda fase o a lo largo de todo el ciclo.

Bromocriptina: Como antiprolactínico a dosis de 2.5 mg al día ha demostrado gran efectividad. No obstante cabe contar con sus molestos efectos secundarios.

Danazol: Como antigonadotrofínico, a dosis inicial de 200 mg al día, para rebajarla a 100 mg al día como mantenimiento, ha demostrado ser el fármaco más potente, con relativamente bajos efectos secundarios.

Tamoxifeno: Como antiestrógeno, a dosis de 10-20 mg al día, ha mostrado eficacia en el tratamiento de la mastalgia, pero la posibilidad de inducir tumores hepáticos ha recomendado relegarlo a una segunda línea.

Metiltestosterona: A dosis de 5 mg en días alternos ha dado resultados semejantes a los gestágenos, pero tiene un evidente efecto virilizante.

Aceite de onagra o prímula (Oenothara biennis) (Evening primrose oil): Rico en EFA (72% de ácido linoleico y 7% de ácido ?-linolénico) se ha mostrado eficaz en la mastalgia cíclica. Tiene la ventaja de ofrecer a la paciente un “producto natural”, pero su dosificación es de varias cápsulas al día, resulta caro y no incluido en la Seguridad Social.

Piridoxina (Vitamina B6): En base a que favorece la decarboxilación de dopa a dopamina, se supone que inhibiría los niveles de PRL. Se ha usado a dosis de 200 mg al día, sin resultados clínicos significativos.

Tratamiento de la mastalgia no cíclica: No suele responder al tratamiento endocrino, pues generalmente se debe a procesos fibrorretráctiles o inflamatorios. Se han ensayando, con diferentes resultados en cada caso:

- AINE”s.

- Inyección local con anestésico local + corticoide.

- En casos de “trigger spot” no responsivos al tratamiento anterior puede plantearse la exéresis quirúrgica local (cuya histopatología no demuestra alteraciones).

Otros tratamientos :

- Vitamina A: Resultados difíciles de interpretar.

- Vitamina E: Se han descrito algunos buenos resultados con 600 UI al día de acetato de tocoferol sintético.

- Hormona tiroidea: Resultados irregulares, salvo en hipotiroidismo.

- Antihistamínicos: Resultados puntuales.

- Tranquilizantes: Si se asocia un cuadro de ansiedad, pero deben darse con precaución para evitar secundariamente cuadros de galactorrea y tensión mamaria yatrógenas.

Tratamiento quirúrgico:

El drenaje quirúrgico de un absceso se realiza para prevenir la extensión de la infección y para alivio sintomático del malestar o dolor. Los fibroadenomas, cuando son sintomáticos, pueden ser suprimidos totalmente. Como alternativa, si es un paciente menor de 35 años y la masa no interrumpe con la calidad de vida, una biopsia de la base se puede realizar, para establecer, sobre todo, que no existe una patología de mayores proporciones, por lo que la condición puede ser manejada conservadoramente.

Para estas mismas edades, con fibroadenomas menores a 1 cm se podría tener conducta expectante y realizar cirugía si presenta crecimiento sostenido (mayor de 2 cm), dolor mamario o preocupación de la paciente.

Tratamiento quirúrgico de la mastalgia: Excisiones más amplias que la de un “trigger spot” han sido practicadas, desde segmentectomías a mastectomías subcutáneas con implantación de prótesis. Excluyendo casos en que se ha realizado como profilaxis del cáncer, hoy no puede indicarse, pues ni mejoran evidentemente los cuadros dolorosos, sino que además pueden acabar produciendo por contra otros cuadros dolorosos por retracción capsular, así como focos de necrosis y pérdida del complejo areola-pezón.