Dolor de espolón tratado sin esteroides

espolon.jpg

Seguro ha oído hablar del “dolor de espolón”, que frecuentemente se trata con esteroides, y que se llega a ser muy serio, se opera. Pues bien, el espolón, una prominencia del hueso calcáneo, resulta del estiramiento de la fascia plantar, una banda de tejido que recubre los músculos del área que, al estirarse en exceso, produce una dolorosa tendonitis, la “fascitis plantar”, además del crecimiento del hueso.

Pero ahora hay una forma de eliminar ese dolor de forma efectiva y mínimamente intensiva.

Se trata de la terapia con ondas de choque, la misma que se usa para disolver los cálculos en el riñón, en este caso con equipo rediseñado para otras áreas.

Las ondas de choque estimulan la creación de nuevas células, estimulan el flujo sanguíneo, estimulan al propio cuerpo a comenzar el proceso de sanación del tendón inflamado.

El tratamiento es simple. Se anestesia localmente el área y se le aplica el equipo, que emite dos ondas de choque por segundo. Esto se podría comparar con la explosión de una granada en la mano, solo que en este caso se trata de explosiones constantes y dirigidas a un área limitada.

Aunque en general se aplica un solo tratamiento de 15 a 20 minutos, el paciente no puede sentir mejoría sino al cabo de seis semanas, aunque algunos la experimentan ya durante las primeras dos.