Cirugía de la cadera

cadera.jpg

Mucho se habla de las operaciones de caderas en mujeres mayores, hasta parece que solo a ellas les pasa, pero no es así. La gente joven también se fractura en accidentes de moto, automóvil, en saltos y hasta haciendo paracaidismo.

Las fracturas son las peores porque se causan cuando la cabeza del hueso de la pierna se estrella contra el hueso inferior de la cadera. Una fractura así tiene bordes irregulares y cortantes que al frotarse contra la cabeza del fémur o hueso del muslo desgastan el cartílago de la coyuntura. Eso echa a andar un proceso que termina por provocar artritis temprana y, por supuesto, dolor y limitaciones de movimiento.

Uno de los pasos más importantes es establecer el tipo de fractura. De eso depende el enfoque quirúrgico que incluye otros aspectos además de la cirugía.

La operación alinea los huesos de la pelvis para que sanen de forma adecuada. No se colocan clavos ni planchas de acero, aunque no se le permite al paciente recargar el peso en la pierna durante seis a doce semanas.

No se les inmoviliza, la rehabilitación es de inmediato. Esto impide que se formen coágulos en la pierna. Antes se trataban las fracturas manteniendo al paciente inmóvil y con tracción por tres meses, lo que les producía coágulos.

La cirugía es delicada, pues en el área de la pelvis hay muchos nervios y vasos sanguíneos. Además, involucra tres huesos, incluyendo la parte baja de la espina dorsal.