Trastornos de la tiroides: Hipotiroidismo e hipertiroidismo

tiroides

La pequeñísima glándula está ubicada a mitad del cuello, justo debajo de lo que en los hombres se conoce como la manzana de adán, y tiene forma de mariposa. La tiroides funciona a base de yodo, así que la enfermedad de la misma está directamente relacionada con alguna carencia de este mineral. Las fuentes más importantes de yodo son la sal yodada y los mariscos blancos y rojos, la leche también. El mineral sirve como gasolina para producir las hormonas tiroideas, que son las que regulan el metabolismo corporal. La tiroides puede dejar de producir dichas hormonas, ocasionando un Hipotiroidismo, o producirlas en exceso para desencadenar un hipertiroidismo.

Los síntomas de los trastornos son precisamente contrarios entre sí, porque mientras la primera condición hace que el metabolismo de la persona se vuelva lento, la segunda lo agiliza al extremo. Así, cuando hay hipotiroidismo hay a la vez estreñimiento, hinchazón, gordura, tristeza o depresión e intolerancia al frío. Y cuando se trata de hipertiroidismo, la persona va al baño demasiadas veces al día incluso con diarrea, se adelgaza sin razón aparente, se siente ansiosa o acelerada, y padece de sudoraciones. El hipertiroidismo es causado por un bocio o crecimiento anormal de la tiroides, antes se veía a más gente con gí¼egí¼echo sin saber que era causado por la deficiencia de yodo, se decía que era por cargar bultos muy pesados o algo por el estilo. Con la tiroides hay que tener cuidado porque sus síntomas se pueden confundir con otras condiciones, incluso con la obesidad, también con los trastornos de ansiedad o depresión.

Para diagnosticar un problema en esta glándula basta hacerse un examen de sangre, mejor si una vez al año. Eso sí, el trastorno afecta más a mujeres que a hombres, tanto que las estadísticas hablan que de cada diez pacientes, siete son féminas en edad reproductiva. Otra opción es someterse a un ultrasonido tiroideo, que no necesita preparación alguna y es de bajo costo, o a una gamagrafía tiroidea. Lo importante es que haya un recuento de las hormonas que produce la tiroides para determinar si están en niveles normales. La enfermedad en la tiroides, se trate del tipo que sea, puede ocasionar complicaciones cardiovasculares, por eso sobre todo vale la pena hacerse una prueba. El tratamiento, además, es por lo general muy simple, a quienes padecen hipotiroidismo se les administra yodo radiactivo, y a quienes tienen hipertiroidismo se les da levotroxina. Casi siempre se habla de medicación de por vida. También se puede recurrir a la cirugía cuando el bocio es muy grande y da problemas para respirar o tragar, y hasta extirpar la glándula si fuera necesario.

Los requerimientos de yodo para un adulto sano son de 150 mcg (microgramos) diarios, para una mujer embarazada de 200 mcg al día, para niños menores de dos años de 50 mcg, y para niños de entre 2 y 11 años de entre 90 y 120 mcg cada día. La enfermedad de tiroides suele afectar a familias enteras, por lo que si hay antecedentes del trastorno en parientes cercanos, es importante tomarlo en cuenta. Los bebés recién nacidos también deben someterse a una prueba de tiroides dentro de su tamizaje neonatal, pues una deficiencia en yodo puede ocasionar más adelante hasta retraso mental.