Gimnasia cerebral

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Se trata de un sistema de ejercicios mentales y corporales, muy sencillos, cuyo objetivo primordial es mejorar los diferentes procesos del pensamiento. La gimnasia se basa en el principio que afirma que no hay aprendizaje sin movimiento, porque este genera o desarrolla las redes o conexiones neurales.

Se parte de aquello que decía Aristóteles: No hay nada en el intelecto que no haya pasado por los sentidos. Así, a mayor experiencia sensorial, mayor aprendizaje. Los ejercicios buscan estimular el flujo de información nueva o ya existente para que trabaje con eficiencia máxima.

La gimnasia cerebral puede ser practicada por niños, adolescente o adultos, y es sumamente recomendable para las personas de la tercera edad. Las enfermedades de la memoria no vienen con el envejecimiento, lo normal sería llegar lúcido hasta el último momento. Esta terapia desarrolla el gusto por el esfuerzo, y por eso con el tiempo logra bajar sus niveles de estrés y prevenir ciertas dolencias. Y todo esto lo logramos a base de ejercicios muy divertidos, incluso usamos nombres como elefante, Peter Pan, pinocho o nudos.

Se trabajan varias áreas específicas del individuo, como la intelectual, la interpersonal, la creativa y la atlética. De hecho, la gimnasia es ideal para los deportistas más dedicados, a quienes ayuda a alcanzar niveles de excelencia. La terapia, desarrollada por el norteamericano Paul Dennim en 1970, está basada en la quinestesia, o el estudio del movimiento, y la psicología del aprendizaje.

Lo ideal sería por ejemplo que en los colegios se hiciera unos quince minutos todos los días antes de empezar las clases, así lo hacen muchos establecimientos privados de Estados Unidos.

Es importante recalcar que la gimnasia para el cerebro no sirve para tratar desórdenes emocionales como la ansiedad o la depresión, aunque quienes la practiquen reporten mejores estados de ánimo.

Los ejercicios optimizan el aprendizaje de la persona en cualquier etapa de la vida, la ayuda a expresar mejor sus ideas, a mantener una memoria lúcida, a mejorar su creatividad y a mejorar su actitud ante los retos cotidianos. Los ejercicios son muy sencillos, algunos van dirigidos al sistema de nervios y otros a la audición, solo por darle un ejemplo, y luego se puede seguir practicándolos en casa.